LinuxParty
El ecosistema del software de código abierto vuelve a situarse en el centro del debate tras una denuncia pública de ONLYOFFICE contra una nueva iniciativa impulsada por Nextcloud y IONOS.
Se trata del proyecto “Euro-Office”, una propuesta reciente que busca reforzar la soberanía digital europea mediante herramientas ofimáticas abiertas. Sin embargo, la iniciativa ya ha generado controversia antes incluso de consolidarse.
📢 La denuncia: posibles incumplimientos de licencia
Desde ONLYOFFICE aseguran haber detectado infracciones graves relacionadas con la propiedad intelectual y el uso de su tecnología dentro de este nuevo proyecto.
Según su comunicado oficial, Euro-Office:
- Utiliza tecnología derivada directamente de los editores de ONLYOFFICE
- No respeta las condiciones de la licencia GNU Affero General Public License v3 (AGPLv3)
- Incumple requisitos clave como:
- Mantener la atribución original
- Preservar la marca ONLYOFFICE
- Cumplir con las obligaciones de distribución del código abierto
ONLYOFFICE recalca que el cumplimiento de estas normas no es opcional, sino la base legal y ética del software libre.
⚙️ ¿Por qué es importante este conflicto?
El caso no es menor. En el mundo open source, las licencias como la AGPLv3 permiten reutilizar y modificar software, pero bajo condiciones muy claras.
Ignorar estas condiciones puede tener consecuencias importantes:
- ⚠️ Riesgos legales internacionales
- ⚠️ Pérdida de confianza en proyectos open source
- ⚠️ Precedentes negativos para desarrolladores y empresas
Desde ONLYOFFICE advierten que este tipo de situaciones pueden debilitar todo el ecosistema, ya que el software libre se basa en el respeto mutuo entre creadores.
Los teclados virtuales siguen siendo útiles en muchos escenarios: pantallas táctiles, kioscos, terminales de autoservicio, formularios especiales o proyectos donde queremos ofrecer una forma alternativa de entrada de texto sin depender del teclado físico.
En este tutorial vamos a crear un teclado virtual funcional con jQuery, manteniendo el enfoque didáctico en esta librería, pero usando una forma de trabajo más clara y actual. El objetivo será construir un teclado en pantalla que permita escribir en un campo de texto, borrar caracteres y activar mayúsculas mediante la tecla Shift.
La idea no es solo que funcione, sino que también sirva como base para ampliarlo más adelante.
En este tutorial vamos a crear un teclado virtual completamente funcional usando jQuery, ideal para:
- Formularios en pantallas táctiles
- Sistemas POS o kioscos
- Interfaces donde queremos evitar el uso del teclado físico
Aunque hoy existen alternativas modernas, jQuery sigue siendo útil para proyectos rápidos, mantenimiento de código legacy o aprendizaje práctico del DOM.
🎯 Resultado final
Al finalizar tendrás:
- Un teclado en pantalla
- Soporte para escribir en un input
- Tecla Shift
- Tecla Backspace
- Compatible con clic y pantallas táctiles
El mejor resumen de lo que es jQuery lo podemos encontrar en el lema de su propia página web: “La librería JavaScript para escribir menos y hacer más”. Ampliando algo más esta definición, dejémoslo en que es una forma de convertir el desarrollo de la parte de cliente de una aplicación web en algo mucho más divertido, rápido y sencillo, facilitando la interacción con los elementos del árbol de documento, el manejo de eventos, el uso de animaciones, etc.
jQuery se ha convertido en la librería JavaScript más utilizada actualmente, y es que, además, es gratuita, de código abierto (bajo licencia MIT y GPL v2) e increíblemente ligera. Entre sus usuarios podemos encontrar a Google, Microsoft, IBM, Amazon, Twitter, WordPress, Mozilla o Drupal.
Para poder utilizar esta librería lo primero que tendremos que hacer será incluir su código en nuestro proyecto. Podemos descargar el script desde su página web, subirlo a nuestro servidor, y ejecutarlo con la etiqueta script:
A partir de septiembre , incluso los desarrolladores de Android que no estén en Google Play Store deberán registrarse en Google para distribuir sus aplicaciones en Brasil, Singapur, Indonesia y Tailandia, y Google continuará implementando estos requisitos a nivel mundial cuatro meses después. Incluso los desarrolladores que distribuyan aplicaciones de Android en la web para su instalación lateral deberán registrarse, pagar a Google una tarifa de 25 dólares y proporcionar una identificación oficial.
Pero existe una nueva teoría sobre lo que secretamente ha motivado a Google, proveniente de una fuente anónima del movimiento "Keep Android Open", escribe destinyland, lector habitual de Slashdot :«No se puede separar esto de sus interacciones con Epic y del acuerdo al que llegaron», argumentan. Hace doce días, Epic Games y Google anunciaron una nueva propuesta para resolver su larga disputa sobre la legalidad de las tiendas de aplicaciones alternativas en teléfonos Android. (En lugar de aceptar permitir tiendas de aplicaciones de terceros en su Play Store, Google quiere que se sigan instalando manualmente, prometiendo en una publicación de blog la semana pasada que incluso ofrecerán una alternativa de instalación manual «más ágil» y «simplificada» para las tiendas de aplicaciones rivales.
"Un nuevo tipo de sistema de almacenamiento de energía en baterías está a punto de implementarse por primera vez en la red eléctrica del Medio Oeste", informa Electrek:
El fabricante de sistemas de almacenamiento de baterías de iones de sodio Peak Energy y la compañía energética global RWE Americas pondrán a prueba un sistema de baterías de iones de sodio con refrigeración pasiva en el este de Wisconsin, en la red del Midcontinent Independent System Operator (MSI). Esta será la primera implementación de baterías de iones de sodio en dicha red. Peak Energy afirma que su tecnología está diseñada específicamente para el almacenamiento a gran escala y aprovecha la estabilidad inherente de la química de iones de sodio.
En muchas tareas de administración de sistemas necesitamos detener la ejecución de un script y esperar la intervención del usuario. Ya sea para confirmar una acción crítica o simplemente para dar tiempo antes de continuar, disponer de una pausa controlada es fundamental.
En este artículo te mostramos un script en Bash sencillo pero muy útil que permite:
- Esperar indefinidamente hasta que el usuario pulse una tecla
- Esperar un tiempo determinado (5, 10, 15 o 30 segundos)
- Permitir interrumpir la espera pulsando una tecla
- Devolver un código de salida compatible con estructuras
if
⚙️ Script: espera.sh
#!/bin/bash #
# Previamente hemos copiado el script a: /usr/local/bin
#
# Uso:
# if espera.sh ; then # echo "SI" # else # echo "NO" # fi # Función de lectura leer_tecla() { local timeout=$1 if [ -z "$timeout" ]; then echo -n "Pulse una tecla para continuar... (o 's' o 'n' para confirmar): " read -n 1 key else echo -n "Pulse una tecla ($timeout s)... (o 's' o 'n' para confirmar): " read -t "$timeout" -n 1 key fi # Si hay timeout, la variable puede quedar vacía # (Esta parte es opcional, yo se la tengo desactivado, así comentado). # if [ -z "$key" ]; then # echo -e "\nTiempo agotado." # return 1 # fi # echo "" if [ "$key" == 's' ] || [ "$key" == 'S' ]; then return 0 else return 1 fi } # Control de parámetros case "$1" in -5) leer_tecla 5 ;; -10) leer_tecla 10 ;; -15) leer_tecla 15 ;; -30) leer_tecla 30 ;; "") leer_tecla ;; *) echo "Uso: $0 [-5 | -10 | -15 | -30]" exit 1 ;; esac exit $?
Hay algo curioso en el mundo de la tecnología: lo que más ruido hace no siempre es lo más importante.
Cada año vemos lanzamientos, campañas, comparativas, titulares… nuevos sistemas operativos que prometen revolucionarlo todo. Y mientras tanto, casi en segundo plano, sin llamar demasiado la atención, Linux sigue avanzando.
Sin prisa. Sin espectáculo. Pero sin pausa.
Y lo más interesante es que, mientras muchos siguen discutiendo si Linux es o no una alternativa en el escritorio, en realidad ya hace tiempo que dejó de jugar esa partida.
El lugar donde realmente importa
Si uno se detiene a pensar dónde ocurre hoy la “vida digital”, la respuesta es bastante clara: en servidores, en la nube, en plataformas que no vemos directamente.
Ahí es donde Linux no compite. Ahí es donde simplemente está.
Gran parte de Internet funciona sobre Linux. No como una curiosidad técnica, sino como base estructural. Servicios que usamos a diario —desde aplicaciones empresariales hasta plataformas de entretenimiento— dependen de sistemas Linux para existir.
No es una moda ni una tendencia reciente. Es una consolidación.
Y cuando las grandes infraestructuras tecnológicas del mundo confían en un sistema, no suele ser por casualidad.
Un sistema que se adapta, no que impone
Quizá una de las razones por las que Linux ha llegado hasta aquí es precisamente su forma de crecer.
No obliga. No encierra. No limita.
Se adapta.
En el mundo Android, la mayoría de usuarios vive dentro del ecosistema de Google, utilizando su tienda oficial, Google Play Store, sin plantearse siquiera que existen alternativas. Sin embargo, al igual que ocurre en GNU/Linux con los repositorios de software, Android también permite instalar aplicaciones desde fuentes externas. Y es ahí donde entra en juego F-Droid.
F-Droid no es simplemente “otra tienda de aplicaciones”. Es un proyecto profundamente alineado con la filosofía del software libre, que ofrece un catálogo de aplicaciones cuyo código fuente es accesible, auditable y modificable. En otras palabras, es lo más parecido a un gestor de paquetes tradicional de Linux dentro de Android
🧠 ¿Qué es F-Droid realmente?
F-Droid es un repositorio de aplicaciones exclusivamente de código abierto (FOSS) para dispositivos Android. Esto significa que cada aplicación disponible ha sido publicada bajo una licencia libre y puede ser examinada por cualquier desarrollador o usuario interesado.
Pero hay un matiz importante que lo diferencia incluso de muchas plataformas que dicen apoyar el open source: F-Droid no se limita a enlazar aplicaciones. Su infraestructura compila las aplicaciones directamente desde el código fuente disponible, generando sus propios binarios. Esto aporta un nivel adicional de confianza, ya que se reduce el riesgo de que el desarrollador distribuya un binario distinto al código publicado.
Además, el proyecto mantiene metadatos detallados sobre cada aplicación: licencias, permisos utilizados, presencia de dependencias no libres, posibles rastreadores, etc. Esto permite al usuario tomar decisiones informadas, algo que en el ecosistema de Google Play suele quedar bastante oculto o difuso.
Para un usuario de Linux, la analogía es clara: F-Droid se comporta más como un repositorio oficial de una distribución que como una tienda comercial.
Durante años, crear memes en Linux ha sido, en cierto modo, una pequeña odisea. No porque falten herramientas —de hecho sobran— sino porque la mayoría no estaban pensadas para algo tan simple como añadir texto a una imagen de forma rápida. Programas como GIMP ofrecen potencia, sí, pero también una complejidad innecesaria cuando lo único que se busca es reaccionar con humor en cuestión de segundos.
Esa situación empieza a cambiar con la llegada de una nueva generación de aplicaciones enfocadas en una sola cosa: hacer memes sin complicaciones. Entre ellas destaca Memerist, una herramienta que apuesta por la simplicidad extrema sin renunciar a lo esencial.
Lejos de ser otro editor gráfico más, Memerist representa una filosofía clara: reducir el proceso creativo a lo mínimo imprescindible. Abrir una imagen, añadir texto, ajustar su posición y exportar. Nada más. Nada menos.
De la complejidad a la inmediatez
Lo interesante de esta aplicación no es solo lo que hace, sino lo que decide no hacer. En un ecosistema donde muchas herramientas tienden a añadir funciones —a veces innecesarias— Memerist elimina todo lo superfluo para centrarse en la velocidad y la facilidad de uso.
De vez en cuando, me veo obligado a pronosticar lo que creo que podría suceder el próximo año. Cuando lo hago, suelo centrarme en el futuro de Linux. Pues bien, creo firmemente que el futuro está a punto de dar un giro a favor del software de código abierto.
¿Por qué? Windows 12.
Vale, ya sé lo que estás pensando: ¿No dices eso cada vez que Microsoft está a punto de lanzar una nueva versión de Windows? Pues no así.
Como ven, Microsoft está a punto de frustrar a muchos usuarios, muchos de los cuales no querrán actualizar desde la versión 11 (incluidos aquellos que no quisieron —o no pudieron— actualizar desde la versión 10). Esto se está convirtiendo en una constante: Microsoft hace grandes planes para Windows, los usuarios se enteran de esos planes y deciden que no les gustan.
Ocurrió con Windows 8, Windows 10 y Windows 11. Ahora, va a ocurrir con la versión 12.
Pero, ¿qué es lo que no les gusta o no quieren los usuarios de Windows 12?




